Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

Las cartas boca arriba

Las cartas boca arriba

En medio de tanta incertidumbre política, y desdoro democrático, Juan Antonio Peña gana enteros en Telde para repetir. Y es que, dado como están las cosas, dar el salto a la institución insular o al Parlamento sería un error. Al menos que haga doblete. Y si lo hace tendrá que hacerlo al cabildo. Es más fácil vender en la ciudad de los faycanes que vas a la Casa Palacio de Bravo Murillo a conseguir dinero extra para Telde que decir que vas cada semana al Parlamento a Tenerife. Lo primero tiene premio, es el caso de Teodoro Sosa en Gáldar, lo segundo recibe un castigo electoral, es el supuesto de Carmen Hernández en Telde en 2023. Razón: la ciudadanía ve la institución insular como algo cercano, no implica viajar y, lo más importante, huele a perras; sin embargo, el Parlamento se antoja a crear leyes que no se palpan en el bolsillo. Hay algo de prejuicio en todo esto, pero así impera en la conciencia colectiva.

Peña ha aprendido la lección y no cometerá errores de pegar saltos con catapulta y desdeñar el despacho de alcalde en las oficinas municipales de El Cubillo. En 2023 ganó, tras la debacle de NC en lo que fue su feudo histórico, pasando de 3 a 7 concejales (10,45% de los votos a 22,19%) de una tacada. Un mérito que pasa más por el estilo directo de Peña que por la marca de Ciuca, todavía casada en el imaginario teldense al caso Faycán, gobernando PP y Ciuca (2003-2007).

Peña está por encima de la marca. Y no ha habido atisbos de corrupción, de acusados y juicio oral, en lo que va de mandato; al menos, de momento. Y con esas credenciales se jugará el parné electoral en mayo de 2027. Si repite con 7 actas o, lo más probable, sube, podrá pactar con el PP y alguna que otra sigla.

A diferencia de 2023, el PP no podrá competir intensamente contra Ciuca en 2027 pues el partido ha quedado en situación de interinidad tras la salida abrupta de Sergio Ramos. Los populares estarán sujetos a la ola estatal de Alberto Núñez Feijóo. Además, Peña ha logrado desactivar las operaciones en su contra a son de mociones de censura en las que, incluso, los populares rondaron con la idea. Vamos, que encaramado Peña al poder local y en presunta alza de popularidad, echará los restos en Telde. Lo demás son cantos de sirena; sobre todo, si nos lo maneja con madurez.