Una deuda pendiente de 80.000 euros no se reclama en la plaza de San juan, a la luz del día, mientras los operarios municipales riegan los parterres y los vecinos acuden a la farmacia receta en mano. Aquí falló Juan Pablo Rodríguez. El hasta ahora concejal de Más por Telde no tuvo cabeza fría y mezcló churras con merinas. ¿Qué esperaba Rodríguez? ¿Que en ese instante Juan Francisco Artiles se arrodillase y le pidiese perdón por no haberle devuelto los (supuestamente) prestados 80.000 euros? Son muchas perras. Los hay que en su día se fueron a Venezuela y no volvieron ni con la mitad de ese dinero de entonces… Menudas noches sin dormir llevará acumulando Rodríguez que, a bote pronto, le empujó al enfrentamiento con Artiles en el casco. Esto es un tema civil, no penal. Artiles no le pidió perdón, le diría cualquier cosa para salir del paso (justo nada que ver con lo que el otro querría oír) y si te vi no me acuerdo. Eso sí, hasta el momento tanto Artiles como Más por Telde niegan la deuda cuyo reintegro exige el edil Rodríguez.
Por tanto, si eso, donde Rodríguez tendría que ir es a la vía civil. Un pleito de cantidades. Entre otras cosas, debe hacerlo porque es la única manera de activar el mecanismo de devolución en la vía judicial. Por otro lado, tiene que emprenderlo para defender su verdad. Esto es, su partido hasta la semana pasada y su compañero de bancada niegan por completo la versión de Rodríguez y, por ende, si en el presente no hace nada, este concejal no adscrito quedará sin dinero y sin presunta verdad. Menudo papelón.
El Juzgado de Instrucción número 2 de Telde (ya con otra nomenclatura tras la reforma legal) ha dicho que no hay nada. Era lo previsible. No hubo puñetazos el uno hacia el otro, gracias a Dios, ni reproche penal. Solo habría algunas palabras altisonantes o inoportunas que tuvieron que proferirse. La tensión entre ambos tuvo que sentirse de aquí a Lima.
Más por Telde ha funcionado como partido bisagra, socio menor con el que sumar mayorías, cuyo protagonismo ha sido constante desde hace años. Cuando NC perdió la Alcaldía y entró Ciuca, el mismo Artiles vino a manifestar que no se puede ir contra la mayoría. Y se quedó tan ancho. Es la política de ir a favor de la marea, del flotador. Bailar la yenka. Si, encima, su excompañero soltó 80.000 euros para el confeti electoral, échate a dormir y viva las urnas.










