Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

El tiro por la culata

El tiro por la culata

Carmen Hernández no sabe de política. Sabrá de política institucional. Pero no de estrategia política. Son cosas distintas. Al abandono de NC por parte de Minerva Alonso, se añade que Hernández la alaba en público. Es decir, se larga tras un largo silencio y ausencia interna, no entrega el acta y, encima, la exregidora la ensalza en sus declaraciones. Hernández le está haciendo la campaña electoral teldense (léase la ironía) al concejal José Luis Macías que, a estas horas, estará subiéndose por las paredes. Menudo papelón tiene entre manos, resucitar la organización en un territorio que antaño fue su feudo, reto que (por cierto) la propia Alonso desdeñó, pues en el Cabildo de Gran Canaria se está más cómodo, para tener que lidiar con el fuego amigo.

Hernández confunde la estrategia con la amistad, lo político con las emociones y la esfera personal. Un partido político no es una pandilla. Esto no va de afinidades personales. La vida orgánica e institucional de unas siglas no se erige en conformar una lista de próximos para la merienda de té y tarta el domingo por la tarde. Y todo esto lo confunde la exregidora cuando, precisamente, aún no ha asumido que si NC hubiese conservado Telde, Teodoro Sosa y Óscar Hernández se hubieran pensado antes dos o tres veces el paso que finalmente han dado. Es más, Alonso fue en la plancha de NC al Ayuntamiento de Telde en el 2023 del desastre: de 8 ediles bajó a 4 de una tacada. El mínimo histórico justo en un municipio donde, gobernase o no a son de los pactos, siempre era el más votado desde 1979 (con sus diferentes marcas).

NC está en peligro. No tiene margen de maniobra para errores, y eso es lo que sus dirigentes todavía no se han percatado. Si 2027 es un desastre electoral, no habrá un segundo intento. Para más inri, NC se desprende de su nacionalismo al granjearse candidaturas mixtas con Unidas Podemos, Sumar… No será un BNG. Le está regalando el discurso y campo nacionalista a Primero Canarias/CC.

Por último, Hernández vaticina que Alonso (aunque, daño mediante, ya es indiferente) no terminará en CC. Pero Primero Canarias es CC. Vamos, que endosa su apuesta la mandamás de NC a lo que haga o deje de hacer Alonso que, por otra parte, huele a mudanza (eso sí, sin renunciar al acta) para unirse a Sosa en 2027. Un tiro en el pie que Hernández se pega a sí misma y a su organización.