Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

De Mogán al cabildo

De Mogán al cabildo

Otro de los movimientos que se están dando en el tablero grancanario, es el lanzamiento de Onalia Bueno al mercado electoral insular. Es decir, 2027 será el año en el que la moganera aspire a cotas mayores que, esencialmente, pasarán por la conquista del Cabildo de Gran Canaria. El PP huele la debilidad actual de la institución fruto de la implosión de aquella izquierda canaria y, por tanto, presiente que es la suya. Y es aquí donde Bueno quiere engancharse para ser vicepresidenta de la mano de los populares. Carlos Sánchez, mandamás del PP, está recorriendo los municipios en aras de que su partido retorne a ser lo que fue en Gran Canaria en los años de vino y rosas de José Manuel Soria.

Por otro lado, lo interesante de esta estrategia es que la alcaldesa del sur no llevará el acuerdo con los populares a los restantes consistorios; se circunscribe solamente a la Casa Palacio de Bravo Murillo. Esto es, podría generar el próximo mandato una situación en la que el PP y Bueno ostenten el cabildo y, sin embargo, pugnen en los municipios; por mucho que después suscribiesen los pactos (naturales) si es que la calculadora lo permite.

Bueno es dicharachera, no se corta y comunica bien. Vamos, un perfil que no entraba bien en el espacio de Teodoro Sosa. No caben dos gallos en el mismo corral. Y la moganera presintió a tiempo que puede obtener mayores ventajas yendo con el PP, convirtiéndose en otra especie de Marco Aurelio Pérez Sánchez. Ambos tendrían hoy por hoy su autonomía mas es indudable que para el PP contar con los principales enclaves turísticos de Gran Canaria es una baza de valor en aras de metas mayores.

Sánchez quiere aprovechar la división del nacionalismo para poner una pica en Flandes. El PP sabe que no tendrá mejor ocasión que un 2027 electoral que finiquitaría el periplo de Antonio Morales desde 2015 en la institución insular. Este chance, desde luego, lo brinda la iniciativa de Sosa y Óscar Hernández. Por tanto, la cosa queda entre cálculos de alcaldes de diferente pelaje político que tratan de resituarse tras desbancar a Morales. La política está determinada en gran medida por el ritmo que propulsan sus protagonistas. Sánchez está deslomándose por el PP. Y Bueno, renunciando a Sosa, opta por ser el apoyo principal de los populares. El veredicto de las urnas aclarará esta zapatiesta.