Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

Una apuesta segura

Una apuesta segura

El PP juega, naturalmente, a conservador y apuesta por Miguel Jorge Blanco como candidato en Santa Brígida. Es lo más razonable. Su mejor opción. Ya fue regidor satauteño entre 2019 y 2023 y, a diferencia de otros perfiles, atesora experiencia tanto en el Cabildo de Gran Canaria como en el Parlamento autonómico. Por tanto, huele que hará doblete a una de las dos instituciones. Los populares, que ambicionan arrebatar la capital al PSOE, y que es limítrofe a este enclave de las medianías, saben de antemano que sociológicamente le es propicio. Y de mucho tiempo atrás: cuando las elecciones generales de 1982, las de la gran victoria de Felipe González de los 202 escaños, el partido más votado en esta localidad fue la AP de Manuel Fraga. Con este ejemplo ya está todo dicho.

Feudo, por tanto, del PP que no implica que siempre gobierne. De hecho, ahora lo hace Ando Sataute que, tras quedarse Antonio Morales descolocado, fruto de la implosión perpetrada desde Gáldar y su propio Agüimes, esta organización quedó desnortada en cuanto que era el agüimense su referente político con su proyecto de ‘ecoisla’.

Vamos, que hasta la misma noche del recuento (si no días más tarde) no podrá saberse qué pacto es viable. Hoy por hoy, hay un tripartito. Pero pensemos que cuando Miguel Jorge Blanco fue alcalde desde 2023, justo el más votado había sido Ando Sataute. En cambio, en 2023 sí ganó el PP y no gobierna. Santa Brígida tiene un componente importante de lotería.

El actual alcalde, José Armengol, será su principal contrincante. El PSOE en tierras satauteñas es una organización secundaria, como históricamente lo fue en Telde, y no así en Arucas. El PP con redaños irá a por todas. Y con la ola estatal presumiblemente a su favor. Aterrizando en lo local, cabe destacar que Ando Sataute ha hecho una labor notoria en el área de Cultura.

Por último, no descarten que PP y Ando Sataute pacten en 2027. Llegado el caso, por los populares no habrá problema. Y por parte de Armengol, ya sin la presencia cabildicia de Morales, también podría estar dispuesto. Las urnas sentenciarán el próximo mandato de este rincón de las medianías. Por trayectoria histórica, habrá alianza seguro. Es muy difícil que asome una mayoría absoluta, sea del pelaje ideológico que resulte. Y al PP le vendrá bien la moderación de Miguel Jorge Blanco.