Se presentó la Feria del Libro de Telde esta semana y tendrá lugar en la plaza de San Juan (el lugar idóneo) entre el 16 y el 19 de abril. Este año tendrá la edición el foco puesto en África, realidad tan cercana que nos pertenece, Canarias (de hecho) es África. Otra cosa es que en el día a día nos olvidemos, y no queramos asumir la realidad africana; tan solo cuando los flujos migratorios en pateras y cayucos nos lo recuerdan en nuestras playas y costas. Con todo, al margen de la temática, la idiosincrasia es la de siempre: una feria para unir a los lectores, generar debate y conversación, fomentar la lectura y las ventas.
Un municipio que se precie debe tener su feria del libro particular. Telde la tiene, desde luego, y va en crecimiento desde hace tiempo. Se ha convertido en un referente de Gran Canaria. Y es motivo de orgullo para la ciudad de los faycanes.
La presentación institucional corrió a cargo del alcalde Juan Antonio Peña, acompañado (entre otros) por el edil de la materia: Juan Martel. El acto de puesta de gala tuvo lugar donde debe ser: en la misma plaza de San Juan, a los pies de la basílica.
Telde cuenta con librerías todo el año. Es verdad que hacen a la vez de papelería. Y no es lo mismo una librería cien por cien que una que cumpla con los dos cometidos a la par. Pero tiene este tipo de negocios que hay que mimar. Ocurre otro tanto en Arucas, Santa Brígida… Ese local en el que con la misma vas a hacer unas fotocopias o a comprar material escolar y aprovechas y te llevas un libro, ya sea la última novedad. Un municipio que no cuente con puntos de ventas de libros, muy mal asunto.
Larga vida a la Feria del Libro de Telde. Que sirva para brindar novelas, ensayos y cómics a mansalva. Año a año se está ganando su hueco, su merecimiento especial. Y durante esas jornadas de abril atraerá al público de otros rincones de Gran Canaria. Y quien va a pasearse por la feria, luego se detiene a tomar algo o a comer en las tascas. Los libros son negocio. Y es cultura. Y la cultura lo es todo para un pueblo. Sea Telde o el municipio que se tercie, sin cultura no hay felicidad personal y colectiva razonable a alcanzar.










