Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

El aviso del PNV

El aviso del PNV

Gary Lineker, el que fuera delantero del Fútbol Club Barcelona, dijo: “el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania”. Pues en política Alemania sería el PNV. Nadie mejor que el PNV para aventurar cambios de ciclos en La Moncloa. Los huele de lejos. Son maestros en el giro. Y no solo es que los olfateen con tiempo más que suficiente, sino que protagonizan o insuflan esfuerzos para los cambios oportunos. Y este domingo el PNV lanzó el aviso de que Pedro Sánchez no puede llegar a 2027.

Fue el PNV, apoyo imprescindible, el que permitió que la moción de censura de Sánchez contra Mariano Rjaoy prosperase en 2018. Sin el PNV, el PSOE no hubiese logrado nada. Es más, poco antes de votar a favor de la censura contra el gallego, justo los vascos habían aprobado los Presupuestos del PP. La política tiene estas cosas vertiginosas e inesperadas.

En realidad, al PNV le interesa que Sánchez siga quemándose políticamente. Al PP también. Pero el PNV demuestra postureo, amenaza y a saber si ejecuta una moción de censura que necesitaría de todas formas del concurso de la ultraderecha. Una jugada que en Euskadi no se entendería y sería entregar más votos a EH Bildu.

Así las cosas, a nadie le interesa consumar el fin. Al contrario, dejar que se vaya apagando para beneficio propio. Incluso, a Sánchez tampoco le conviene adelantar la cita con las urnas. Es decir, ni al Gobierno ni a la oposición le estimula el adelanto electoral. Enseguida llega el verano, visita del pontífice mediante, y nos ponemos en el nuevo curso político en septiembre. Es entonces cuando las presiones serán valoradas del todo. La fecha próxima en el cálculo es el 2 de junio en la Audiencia Nacional con la comparecencia de José Luis Rodríguez Zapatero. Después vendrán, supuestamente, las explicaciones del exjefe del Ejecutivo a los medios de comunicación. Será otro momento interesante para sopesar las prisas de unos y otros.

Lo que reluce (al margen de lo dicho por el PNV) es que a todos (en principio) les va la marcha de saltar a 2027. El máximo interesado es Sánchez. No gana nada yendo a las urnas ya. Eso sí, cuando el PNV advierte, es que el río lleva agua. Al menos, ha sido así hasta ahora. El mismo Sánchez lo experimentó en 2018. La presión irá en aumento.