Teodoro Sosa quiere que Óscar Hernández esté en el próximo Gobierno de Canarias, que será liderado por CC. Y que el agüimense disponga de una cartera con un presupuesto jugoso, mando en plaza y próximo a Fernando Clavijo. Sin duda, una de las consejerías que reúne semejante perfil es la de Industria; con todos los añadidos de Comercio, Artesanía y demás vainas que quieran endosarle. Y Hernández es el adecuado para empresa de tal calibre. Razón: Agüimes es el municipio con el polígono industrial más grande de Canarias, el de Arinaga. A saber, un empresariado a seducir por CC donde el aún regidor justo ostenta la llave para ejercer de puente.
A su vez, esta consejería le permitiría ir a Madrid periódicamente a verse con el ministro del ramo. Y ya se sabe: región ultraperiférica, energía eólica de por medio y demás menesteres a despachar en la capital del reino. Vamos, el móvil de Hernández no parará de sonar. Habrá mambo. Y precisamente este departamento aglutina diversas direcciones generales para repartir.
Hernández es alcalde de Agüimes desde 2015. Son tres mandatos. Y ya cansa inspeccionar el asfaltado de las calles en el Cruce de Arinaga o las farolas en Temisas. El cuerpo le pide guerra. Misiones de mayor alcance. Llegó a la Alcaldía gracias a la herencia de Antonio Morales, pero agua pasada no mueve molino. Ay, las vueltas que da la vida… Y es ahora, en un año mal contado, cuando le podrá llegar la oportunidad que jamás pensó albergar: ser interlocutor preferente de CC en Gran Canaria y lo que te rondaré morena.
Todavía no se conoce oficialmente quién se presentará al Ayuntamiento de Agüimes. Mas el cambio de etapa se da por hecho. Hernández tiene a mano multiplicar su poder y tener cerca al empresariado. Mucho juego le dará ser consejero de Clavijo. La ilusión es inmensa, imagínense. Amortizada su etapa como primer edil en el sureste desde 2015 y liquidada la ola de Morales en el Cabildo de Gran Canaria, se abre el Ejecutivo con CC como horizonte institucional a distribuir. Que haya cama para tanta gente, está por ver. Pero 2027 será el año del galdense Sosa y del agüimense Hernández, en cuanto a sus posibles políticos personales que se dirimen en un curso que huele a cambio en la isla. Para ambos sí promete. Para el resto es otro cantar. Muchos son los llamados pero pocos los elegidos.










