Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

Un doblete inexcusable

Un doblete inexcusable

Juan Antonio Peña tendrá que hacer doblete. Ciuca se las promete felices en Telde, lo respiran, incluso puede que crezcan, pero si la noche del domingo electoral otras combinaciones suman, sin Ciuca, Peña se vería descolgado justo ahora que arranca su trayectoria e impulso. Desde luego, ese doblete implicaría ir en la plancha al Cabildo de Gran Canaria (emular a Teodoro Sosa: alcalde que acude a la Casa Palacio de Bravo Murillo a buscar perras) y no al Parlamento porque incurriría en una incoherencia cuando se lo criticó a Carmen Hernández. De hecho, el gran mensaje antaño de Peña (amén de las redes sociales) fue estimular la ausencia de la entonces regidora que estaba en Tenerife para presentarse como el gestor que sí estaría a pie de obra en la ciudad de los faycanes.

Pasada esa pantalla, el primer ciclo institucional, querrá proseguir el camino del galdense. Y es aquí donde, paradójicamente, Antonio Morales queda del todo esquinado por la operación de Sosa y Óscar Hernández que laminó sus opciones de seguir un cuarto mandato en la institución insular. Desde que Ciuca está dentro de Primero Canarias, y Ciuca es el adversario acérrimo e ínsito teldense de NC, la charranada se consumó en contra de Morales.

Dicho de otra forma, Fernando Clavijo es el primer interesado en que Peña case la candidatura al Ayuntamiento de Telde con ir en la plancha al Cabildo de Gran Canaria. Peña se antoja, por tanto, el seguro de CC que orilla ya del todo a Morales y, por ende, extingue a la otrora izquierda canaria, unos días sí y otros no ansiosa de ‘podemizarse’.

CC conmina a Peña a que vaya a la pugna cabildicia. Le interesa a Clavijo visto desde todos los lados. Sobre todo, a medio plazo. Por eso CC (y el concejal Juan Martel) le pone alfombra roja a Ciuca. A más Ciuca, más Sosa y, en fin, menos Morales. Ciuca es para CC la garantía de que Primero Canarias acabará cumpliendo su meta a la par que sirva como muleta en Gran Canaria del ‘clavijismo’. Este 2027 electoral en la isla será epocal porque marcará un punto de inflexión. Tanto, que hasta el PP anda preocupado con la sola idea de que Sosa y Peña alcancen cotas mayores. Si los populares sumasen lo necesario con Vox para gobernar el consistorio capitalino y el cabildo, lo harán. Solo entonces aparecerá por arte de birlibirloque Manuel Domínguez para articular otra jugada a petición de Clavijo: que Vox no sustituya a Primero Canarias/CC en Gran Canaria. Y tachán, tachán, Vicepresidencia y consejería a reeditar para Domínguez. Y todos, la mar de contentos. Poder, mucho poder. Y a quien Dios se la dé, san Pedro se la bendiga.