Falleció la autora del cómic ‘Persépolis’. Con tan solo 56 años, Marjane Satrapi cierra su vida y su obra que está distinguida, de largo, por este cómic de referencia. Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2024. ‘Persépolis’ nos lleva a conocer la historia política reciente de Irán, desde la revolución hasta el sectarismo, y todo ello desde la mirada de una niña que, entre la ingenuidad y la inteligencia prematura, nos describe los acontecimientos y la paleta de detalles de la sociedad en fase de regresión. Desde luego, una sociedad machista.
Esta obra no deja de ser la autora misma que narra la caída del sha de Persia al calor de la revolución y la toma del poder por el ayatolá Jomeini. Como verán, una antesala muy oportuna para entender hoy el conflicto entre Irán y la Administración Trump que, de paso, tiene a todo el mundo pendiente de la crisis económica potencial por aquello de la subida del precio de la gasolina.
Los conflictos políticos no suelen forjarse de la noche a la mañana. Se van labrando con el transcurso del tiempo, de décadas, y solo así se entienden luego con la debida perspectiva. El ejemplo clásico es el protagonizado entre Israel y Palestina; es un error, un interesado error, entender los hechos últimos (el genocidio contra el pueblo palestino) como una mera respuesta (por brutal e injustificable que sea) a los atentados desplegados desde la franja de Gaza contra la población israelí. No tienen un pase, mas el conflicto en sí se arrastra desde hace más de medio siglo.
Por eso la iraní Marjane Satrapi nos deja un testimonio mediante el cómic muy valioso. Tuvo que irse. No podía lidiar con el fundamentalismo religioso que azotó cambios sociales y culturales muy rápidos a Irán. Ha fallecido demasiado pronto, joven, pero nos queda su obra. Y la mejor manera de rendirle tributo es acudir a una librería y hacerse con un ejemplar de ‘Persépolis’; recomiendo la edición de Reservoir Books en 2024 en tapa dura. Todo en un tomo, una gozada para el lector.
Y concéntrense en los diálogos que mantiene la niña con su madre y padre, es capaz (casi sin entreverlo o quererlo, a su edad) de cuestionarles sus prejuicios, justo en un mundo en cambio a marchas forzadas. Una niña inteligente. Un testimonio feminista. Fue llevado al cine, pero el cómic siempre es el cómic… Y disfrutarlo es alzar el reconocimiento más que merecido a una autora que se marcha muy pronto.










