Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

¡Larga vida a ‘El País’!

¡Larga vida a ‘El País’!

Todos los amantes de la prensa nos hemos visto reconocidos en el 50 aniversario de ‘El País’ que tuvo lugar el pasado lunes 4 de mayo. En 1976 de esa jornada salió el primer número; con el dictador Francisco Franco muerto, pero aún con un Gobierno monárquico pilotado por Carlos Arias Navarro, fiel al régimen anterior. Cuando en el acto principal de la cabecera esta semana, estuvieron presentes los reyes, se desprende la importancia del rotativo para el sistema político nacido en la Transición.

Claro que, como dice Javier Cercas, es el periódico de la democracia. Desde el primer instante trató de ser plural e incorporó las primeras firmas de la izquierda, cuando esta todavía estaba en el exilio o en el silencio interior. Una izquierda (PSOE y PCE) que iría a más y sería capital en la elaboración del texto constitucional de 1978; en su contenido vigente hay artículos de índole social y de economía colectiva que hoy serían difíciles de defender fruto del aluvión neoliberal de las últimas décadas.

Es absurdo entrar en las diatribas sobre si ‘El País’ de hoy tiene que ver o no con aquel otro cuando nació. Habrá cosas que seguirán igual y otras, lógicamente, han cambiado. Un periódico es hijo de su tiempo. Y de ese itinerario, de su espíritu y vocación, se deriva su influencia. ‘El País’ sigue siendo ese diario que debes leer para entender qué acontece, y luego deberás hacer lo propio con otros.

Ha aportado estabilidad: política y periodística. Con una línea editorial liberal o tibiamente socialdemócrata, más ‘felipista’ que socialista, llevar su edición en papel bajo el brazo ha sido testimonio valioso para varias generaciones.

Por otro lado, ha coincidido los festejos con el fallecimiento de Soledad Gallego-Díaz, su primera directora (2018-2020). Justo en 2018 triunfó la moción de censura de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy. Tras una etapa de cuestionamiento del primer Sánchez, con un PSOE dividido, la empresa reajustó su jefatura de cara al nuevo ciclo. Y para los lectores Gallego-Díaz conectaba con la imagen más clásica de ‘El País’, el de siempre. Sin embargo, el ‘sanchismo’ ha roto con la tradición socialista; entiéndase socialista en España como socialdemócrata europeo, siglas de orden. De un tiempo a esta parte, el rotativo ha marcado cierta distancia con La Moncloa. Y, le guste o no a Sánchez, que no le gustará, el periódico seguirá cumpliendo con su labor periodística, que apuntala la democracia. La valía de ‘El País’ es sistémica, y debe seguir siéndola.