¿Tiene España redaños aún para defender Ceuta, cueste lo que cueste? Ese es el gran dilema, tan contundente como lacónico, que atraviesa al país de norte a sur. Marruecos ha organizado esta Marcha Verde porque sabe lo que hace y, lo más importante, lo que ambicionan. Mohamed VI, a su modo, ha dejado claro que para ellos la ciudad autónoma es un tentempié que zamparse en el momento procesal oportuno, ahora que cuentan con el respaldo entusiasta de la Administración Trump e Israel. Todo lo demás, es cáscara de lapa. Murrias de andar por casa. Cuitas de poca monta. Claro que ya se siente la crisis migratoria y demás vainas. Pero los inmigrantes han sido instrumentalizados. Han rebasado la frontera con un propósito geopolítico; lo quieran o no, lo sepan o no. Infantería posmoderna. Carne de cañón para Rabat. Y el resto le es igual al Estado no democrático vecino; que le pregunten al pueblo saharaui.
En Ceuta, los más avispados, están mascullando cómo largarse de ahí. Y no es nada fácil. Que se lo digan a los portugueses cuando en los años setenta del pasado siglo tuvieron que dejar Angola, Mozambique y Cabo Verde para retornar a Lisboa, al calor de la Revolución de los Claveles. Era en tiempos de la Guerra Fría. Y aquello sí eran colonias.
Vete ahora a vender un piso en Ceuta. Están aviados. A ver quién lo compra. No hay mercado; y no lo hay porque no hay estabilidad geopolítica. El remanso que era este núcleo de posición geográfica superprivilegiada ha tornado en un caos polifacético. Y otro tanto le pasa a aquel que rumia cómo pedir traslado en el trabajo (si le es posible dar el salto a la península) o mandarse a mudar con el negocio de turno a cuestas.
Marruecos ha lanzado un epatante aviso, el estilado en las nuevas guerras híbridas. Y en España estamos con la romería de investigar si el Gobierno ha mentido, por qué el ministro del Interior no dimite y otras historias de escalera. Que está bien y hay que hacerlo, pero no lo es todo. El problema principal es el que es y La Moncloa no responde: ¿se va a militarizar Ceuta? ¿Se va a defender este territorio ante las injerencias del expansionismo marroquí? Nadie sabe nada pues nadie (con galones) dice nada. Salvo las declaraciones al uso fruto del nerviosismo inicial, si España estuviese peripuesta a preservar Ceuta ya hubiese reaccionado con entereza. Mas Pedro Sánchez está atado, interesadamente esposado.










