Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

Spam teldense

Spam teldense

En comunicación, menos es más. Las campañas electorales se concentran en dos o tres ideas principales, no más. El relato se gana con un puñado de convicciones. Sin embargo, los partidos se meten en una espiral creciente de comunicación que a saber dónde les llevará, si es que realmente les lleva a algún sitio. En realidad, ¿el electorado recordará tanto peso comunicativo de las diversas siglas cuando se acerquen a depositar su voto en el colegio electoral de San Juan, Caserones, Tecén, Melenara…? Cuando vayan a entregar la papeleta lo harán por una o dos convicciones o, quizá, por una emoción.

Así y todo, la oposición en Telde (ocurrirá igualmente en otras partes) se desloma en comunicaciones variadas, al mismo estilo que hace el gobernante. Mas dudo que ese carrusel sea definitorio. Al final, Juan Antonio Peña repetirá como alcalde o no en función de lo dicho al principio: unas cuantas ideas o promesas cumplidas que vender en campaña de cara a la ciudadanía. Y la oposición subirá o bajará en conejales por lo mismo: haberse movido o preocuparse el cabeza de cartel durante la larga e ingrata travesía del desierto en la bancada de la oposición. No hay más.

Eso sí, el spam será pasto del olvido. Aunque los políticos no lo sepan, será así. Imperará lo anteriormente descrito. Otra cosa es que haya cambios cualitativos en la contienda electoral. Por ejemplo, si el regidor se presenta nuevamente o cambia de plancha a otra institución. O hace doblete. Por lo demás, la rutina política se ciñe a ese menos es más que rige en la comunicación.

Otro ejemplo, ya estatal, María Jesús Montero vendrá determinada en las próximas semanas por su fallo en la rueda de prensa del presunto sacrificio que le supone haber abandonado Madrid para ir a tierras del sur. O por no haber aprobado ni un solo Presupuesto en este mandato. O por la financiación singular que reclama ERC para Cataluña a cambio de su apoyo a Pedro Sánchez y a Salvador Illa. El resto (hasta lo bien hecho) no le valdrá de nada a Montero o al candidato que se tercie.

Pues lo mismo acontece con Peña y los políticos que anidan ahora en la oposición. Todo es un relato. Y el relato va en la mochila. Permanece con el transcurso del tiempo. Ese recuerdo que deja en la sociedad. En Telde aún no han definido, ni los unos ni los otros, dónde apostarán el bastón de mando a partir de 2027. Mientras tanto, la ciudadanía aguarda para saber a qué atenerse. Y siempre demanda claridad.