Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

Sembrar la palabra

Sembrar la palabra

El viernes por la tarde se celebró un diálogo para sembrar la palabra sobre periodismo entre Jorge Bustos, en las trincheras de COPE y ‘El Mundo’, y Roberto González, de COPE Canarias. El acto, con motivo de los treinta años cumplidos de la Diocesana de Canarias (antes llamada Radio Tamaraceite; nació en los salones parroquiales de la iglesia del barrio cuando se sentía más alejado del casco capitalino y sin los centros comerciales de hoy), permitió hacer un repaso a los retos que afronta el universo de la radio y el sector periodístico.

Este encuentro desarrollado en el aula magna en el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (ISTIC) se centró, en última instancia, en la necesidad de sembrar la palabra. La palabra es conversación. La palabra es respeto. Y esto genera el diálogo. Por tanto, sembrar la palabra y el diálogo es imprescindible si se quiere gozar de la democracia.

Además, sembrar la palabra permite acercar posiciones, reconocer al otro y evitar los extremismos. Esto viene a cuento porque los medios de comunicación son reflejo de su tiempo y, para más inri, fortalecen (otorgándole relato legitimador) el sistema político de turno. Por eso las dictaduras se preocupan, y mucho, por los medios de comunicación, y los censura.

Sembrar la palabra es el primer paso para que florezcan nuevas ideas e ilusiones democráticas. De ahí, que se ataquen en el presente a los medios de comunicación por parte de los populismos de toda laya. Bustos y González madrugan (y mucho) para encarar el micrófono cada mañana. Es vocación.

La radio acompaña, cubre vacíos y condensa la actualidad de lo que ha sucedido ayer y está previsto que suceda hoy. Esa labor que mece entre el compromiso periodístico y lo emocional, reposa en el transistor ubicado en la cocina o en la radio del coche que escuchamos camino del trabajo. Esa familiaridad fruto de entrar en casa, en ser parte de la vida de cada uno y del hogar, afianza la radio con un calado popular en la que se dirime el debate político.

Con respeto se hace periodismo para diseccionar la evolución de la sociedad. Los que quieren que decaiga el sistema político, el de la Transición, el que sea, tienen especial interés en denigrar el rol que desempeñan los medios de comunicación. Un paso previo para lograr sus intereses disruptivos. Larga vida a la radio, larga vida al periodismo.