Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

La encrucijada

La encrucijada

Unidas Podemos se encuentra en Canarias en la encrucijada existencial. Noemí Santana procura la unión de las izquierdas en las islas, mas sus bases y cuadros no están tan por la labor. Esa operación tiene su epicentro en NC, que es la principal organización en esa ecuación en cuanto que (también) IU y Sumar pintan menos. Tras la derrota en Aragón de Unidas Podemos, perdió su representatividad parlamentaria, el invierno electoral en Canarias se antoja como la encrucijada que debe pilotar Santana.

Santana conoce NC, la vivió en primera mano en sus inicios. Antes que el 15M, las mareas ciudadanas y Podemos emergiese en 2014 con motivo de los comicios europeos. Luego, en 2015, cuando vinieron las urnas locales e isleñas, esas mareas ciudadanas se decantaron por la candidatura de Antonio Morales al Cabildo de Gran Canaria. Hoy todo ese universo es cuestionado seriamente, tras las grietas de Primero Canarias ocasionadas en la isla.

Pero una cosa es Santana, que fue consejera en el pacto de las Flores, y otra es la estructura de Unidas Podemos. En Madrid sus mandamases no quieren saber nada ni de Gabriel Rufián ni de la nueva senda de izquierdas que se presentará este sábado en sociedad. Unidas Podemos se echó al monte y juega a lo mismo que los anarquistas en la Guerra Civil dentro del bando republicano. Están a lo suyo. Y si implica que caiga el actual Gobierno de coalición y lleguen PP y Vox a La Moncloa, les es igual. Su objetivo es derrocar a Yolanda Díaz y, a poder ser, al PSOE.

Las bases sociológicas de Unidas Podemos y las de NC poco tienen que ver. Se entiende que Santana no encuentre seguimiento a la propuesta. Ella sería la que tendría que acoplar carismas y sensibilidades ideológicas distintas.

Unidas Podemos no se siente identificada en la corriente del PCE, Santiago Carrillo, la Transición e IU. Apuestan abiertamente, no es retórica, por derrocar el régimen del 78. NC nunca ha estado en esas ni lo estará. NC es campesina, con aroma cristiano, centroizquierda pegado al terruño.

Esta papeleta es la que tiene que solucionar Santana si quieren seguir pintando algo en la política en Canarias a partir de 2027. Un sudoku importante que conllevaría romper con los designios en Madrid dictados por Irene Montero e Ione Belarra. Tendrían, de repente, que ser otra cosa en el archipiélago. Cruce de intereses orgánicos entre la meseta y la realidad isleña. La encrucijada es morrocotuda.