El PP ha sido hábil y ha presentado una moción en el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana que justo se vota hoy y que obliga a reaccionar institucionalmente ante los tránsfugas, con independencia de que concurriesen bajo una plancha única de un partido o por una coalición electoral. Con la moción de marras, a los tres ediles de NC solo les resta votar a favor y sumarse a la petición de los populares. No hacerlo sería de una enorme incongruencia, y encima en el municipio donde nació NC (con sus marcas previas), ha gobernado casi siempre y ha sido feudo electoral.
Por tanto, es la hora de retratarse. El PP sabía lo que hacía. Es más, con este movimiento quiere testear hasta dónde llega NC de cara a la inestabilidad que sobrevuela en Telde. Dicho de otro modo, solo si en territorio tirajanero hay zarandeo, el PP secundará la jugada teldense en la que tiene a mano hacerse con la Alcaldía. Eso sí, estas dos batallas que (más o menos) van de la mano, tienen que resolverse (si es que cuajan) pronto. Este primer trimestre de 2026, para ser exactos. Es la hora de retratarse.
El regidor tirajanero, Francisco García, que abandonó NC junto a otros concejales para mudarse al partido de Teodoro Sosa, a pesar de que lograron el acta al ir en la lista de NC, podría expulsar a los tres representantes de la izquierda canaria que decidieron mantenerse fieles a su compromiso. Aunque no sería una decisión inteligente. Es, para todos, la hora de retratarse.
Y, ‘voilà’, aquí está la bomba política: puesta, activada y a la espera que estalle por parte del PP. A fin de cuentas, los populares (como es natural) desean comprobar hasta dónde llega el compromiso de NC en aras de preservar la coherencia tanto en Santa Lucía de Tirajana como, en última instancia, en Telde. Hora de retratarse.
Si de aquí a Semana Santa, en ambos consistorios la cosa queda como está, gana Sosa. En cambio, si hay rebumbio, mayor o menor, la jarana jugará a favor de NC y del PP. Ahora bien, los populares quieren ver que NC va en serio. Y qué mejor que esta prueba de amorío en el municipio que lo es todo para NC: Santa Lucía de Tirajana.
Lo que no es normal no se sostiene con el paso del tiempo. Antes o después, decae. La cohabitación de los socios del pacto tirajanero, cuando la sombra del transfuguismo pesa, y mucho, no hay manera de mantenerla y venderla, y menos a medida que se acerque la cita electoral. Hoy, Gran Canaria estará pendiente de Santa Lucía de Tirajana.










