El diario ‘El Mundo’ publicó ayer una encuesta elaborada por Sigma Dos concerniente a Canarias; hizo lo propio con otras comunidades autónomas, y lo concibió al calor de que falta un año para la cita con las urnas. Es decir, ha comenzado la cuenta atrás. La novedad del sondeo es que no hay novedad. El titular es que, pase lo que pase, CC seguirá ocupando la centralidad del tablero y, por tanto, gobernar tranquilamente. Puede gobernar con el PP de socio o con el PSOE, mas Fernando Clavijo proseguirá en la Presidencia. No hay más. Incluso, CC opera de rompeolas con respecto a Vox que, aun creciendo, no es decisivo, ni mucho menos. Vamos a ello.
El sondeo arroja la siguiente distribución de escaños: PSOE, 22-23 (25,9% de los votos); CC, 19-20 (21,3%); PP, 13-15 (17,7%); Vox, 7-8 (12,8%); ASG, 3 (0,8%); NC, 1-2 (5%) y AHI, 1 (0,2%). Primero Canarias no obtendría representación parlamentaria.
Así las cosas, Clavijo seguirá siendo presidente de Canarias, aunque el PSOE sea el más votado. Y si es el más votado, a pesar de la ola estatal en contra a rebufo de la ensalada de escándalos, lo sería (en parte) porque Ángel Víctor Torres ya fue jefe del Ejecutivo en el archipiélago y atesora un perfil cercano y moderado. El aruquense está bien valorado.
Con todo, sin una izquierda parlamentaria a la altura de lo que sería hoy (según la encuesta) Vox, es imposible reeditar el Pacto de las Flores. Estaríamos, por consiguiente, ante el tercer mandato del lagunero en la Presidencia.
Así y todo, si a CC no le bastase con el PP o PSOE para tener la mayoría de la Cámara (36 actas) podría aglutinar los apoyos de Casimiro Curbelo o de AHI. En principio, con el PSOE iría sobrado CC. Con el PP, en función de lo que reza Sigma Dos, sí necesitaría de gomeros o herreños para tener la mayoría parlamentaria suficiente que le permita gobernar sin sobresaltos. No obstante, estamos hablando de flecos o letra menor frente al titular que es, nada más y nada menos, que ser el más votado no sirve de nada en Canarias, que CC ha retomado el pulso institucional y que Vox no será efectivo por mucho que creciera. Cada comunidad autónoma tiene su propio tablero en el que se mueven las fichas. El escenario canario es particular y, dicho sea de paso, a favor de la centralidad. Una calma alejada del ruido mesetario.










