Primera Plana

Columna de Rafael Álvarez Gil

90 años

90 años

La mayoría se apuntaría a vivir 90 años, y mucho más. Y, quizá, a esas alturas de la vida emerjan más dilemas y dudas que otra cosa; por no mentar la soledad, me refiero (singularmente) a la soledad generacional de quedar vivo mientras el resto ha ido muriéndose. De todo esto, y reivindicando los 90 años, habla Alejandro Nieto (1930-2023) en su libro ‘El mundo visto a los 90 años’ (Comares, 2022).

Para los del gremio del Derecho, Alejandro Nieto es un referente como catedrático de Derecho Administrativo. Célebres son sus ensayos sobre el desgobierno, la justicia y la corrupción en España. Y eso que escribía (y pensaba) cuando aún reinaba el bipartidismo y no estábamos inmersos en la crisis sistémica que hoy nos azota.

Sin embargo, y hagan la prueba, si ponen en Google Alejandro Nieto les surgirá como primer pantallazo, un exconcursante de ‘GH VIP’ y ganador de ‘Supervivientes’ que se llama igual. Puede que Google, sin saberlo, esté enviando un mensaje a navegantes de que el tiempo ha transcurrido y que las generaciones que vienen tienen la mente en otra cosa… Me quedo, en cambio, en que el algoritmo se deslinda de la sabiduría.

Así y todo, Nieto (el jurista) cultivó inquietudes más versátiles y nos dejó antes de morir este libro (más humano) sobre cómo se ve la existencia a los 90 años cumplidos. Y, lo más importante, cuando ya se sabe que la existencia puede finiquitarse en cualquier instante.

A buen seguro, el sosiego es proporcional a la madurez. Eso sí, la madurez no va de la mano de la edad. Hay jóvenes que son muy maduros y personas mayores que siguen siendo necias e irresponsables. Diferenciar lo uno de lo otro es señal, sin duda, de que se va por buen camino. Si a medida que cumples años, y (por ende) se va acabando el tiempo de vida, aprecias el silencio, el reposo y preservas la calma interior, no solo indica que estás saboreando la vida en el mejor sentido sino que, además, sabes de qué va esto.

¡Cuántas personas se hacen mayores sin interiorizar que se van a morir! Les ocurre porque han sido incapaces, o directamente no quieren, liquidar su ego. Qué malo debe ser rondar los 90 años y seguir sometidos al ego. El ego es un gran enemigo, impide nuestro crecimiento, nos hace indiferentes hacia los demás y te apresa al materialismo y la sociedad de consumo. Evidentemente, no fue el caso de Nieto. Si cumplen 90 años, háganlo en serio.